El de Roberto y Eduardo Biscaichipy, donde se respira clima de automovilismo.
Roberto se vino a Olavarría, desde su Saavedra natal, siguiendo a sus ídolos Tito Emiliozzi y José María Romero. Su hijo Eduardo fue campeón en motos y Axel, hijo de Eduardo y nieto de Roberto, también fue campeón en karting. Ahora, el taller especializado en cardanes, trabaja para pilotos de TC, entre ellos Mariano Werner.
Es fácil encontrar muchas fotos en las paredes de cualquier taller. En el de Roberto y Eduardo Biscaichipy (en realidad, el "patrón" es Roberto, pero a cargo está su hijo Eduardo, el más grande de cuatro hermanos, ya que luego le siguen Daniela, Martín y Juan Luis), que está ubicado en la avenida Avellaneda, entre la Avenida Pringles y la vía.
Se ven fotos de karting. Muchas. En ellas aparece Axel, hijo de Eduardo, un par de veces (2008 y 2009) campeón regional, y por eso hay algunas cubiertas del pequeño monoposto acomodadas por ahí. Más arriba, la escenografía se colorea con muchos trofeos, conseguidos por Axel y por Eduardo, claro.
También hay fotos de Eduardo, quien compitió en motos (fue campeón en 1994, en 50cc. libres) y, por supuesto, hay muchas de Roberto: con el Chueco Romero, con el Dodge fundamentalmente, y también con el Ford. Pero hay una que llama la atención y es una encuadrada con Torcuato "Tito" Emiliozzi. Sus grandes ídolos.
"Por sus ídolos mi papá se vino a Olavarría. Mi viejo es de Saavedra, estudió en Bahía Blanca, en un colegio pupilo, y después se fue a Huanguelén a trabajar como tornero. Le tocó la colimba a Colonia Sarmiento, bien lejos, y se vino para Olavarría a probar suerte. Y acá se quedó. Aunque ahora está, desde hace once años, en Villa Mercedes, provincia de San Luis, trabajando también, aunque se fue con mi mamá (Mabel Oyarzú, olavarriense de nacimiento)", cuenta Eduardo.
"Yo hace 24 años que estoy en el taller. Arranqué a los 15, casi 16. Primero se empieza con la escoba, como en cualquier taller, y después vas aprendiendo y creciendo. No se puede empezar de arriba, como todo tiene sus escalones, y de cada escalón se saca un conocimiento. Y hoy día, el trabajo oficial o la especialidad, son los cardanes, al que le hacemos reparación y reforma, y también balanceo. A eso lo empezó mi papá y lo seguí yo, y lo sigo haciendo. El oficio inicial de mi papá es tornero", cuenta Eduardo.
"Hay trabajo, es cierto. No me quejo. El trabajo específico de cardanes hay mucho, pero también se hace balanceo de cardanes y también de cigüeñales, volante y placa, rotores eléctricos, ventiladores", agrega Eduardo.
"Hay una balanceadora electrónica y la que tiene mi papá en San Luis es con computadora. El trabajo es el mismo, pero hay una velocidad interesante en cuanto a tirar datos. Pero el trabajo de esta fue pagando la compra de la otra, y tienen sólo ocho años de diferencia. Trabajé con las dos, por supuesto, pero la diferencia está en que en la computadora uno pone los valores y tira los datos más rápidamente. Le han dicho a mi viejo que tiene la mejor balanceadora del país, por sus características. Hay una igual en Bahía Blanca, que la tiene mi primo, y otra en Chacabuco", siguió contando Eduardo.
"Se trabaja en todo lo que es cardan, y hoy día puedo decir que una de las grandes alegrías que tengo es trabajar para el Turismo Carretera. Hace aproximadamente seis años que estoy con Uranga, del UR Racing, en el que estuvo Nicolás Pezzucchi el año anterior, en el TC Pista, y también con Tati Angelini que está en ese equipo. También con Juan Martín Trucco, con Fabián Cos -el pibe del Azul Motorsport- y desde el lunes pasado con Mariano Werner. También estoy con varios pilotos de distintas categorías, pero el TC resalta mucho más. Lo de Werner es lo más relevante, sin dudas, porque está bien arriba en la categoría. Pero sin olvidarse que mi papá trabajó siempre con el Chueco Romero, aunque hoy tenemos la suerte de trabajar para afuera, para otros pilotos", terminó contando, muy feliz, Eduardo Biscaichipy.
Fuente: Diario EL POPULAR de Olavarría







