El santafesino dominó de punta a punta la última final del año y conquistó su segundo título consecutivo, esta vez manejando un Chevrolet del FF-Racing – Pereiro Motorsport. El campeonato se definió por un mínimo margen frente a Emmanuel Pérez Bravo
En un cierre de temporada cargado de dramatismo, Gastón Rossi volvió a lucirse en el Procar 4000 y se consagró bicampeón de la Clase A. El piloto de Santa Fe ganó la última final del año y, con ese resultado, logró retener la corona obtenida en 2023, aunque en esta oportunidad lo hizo al mando de un Chevrolet preparado por el FF-Racing – Pereiro Motorsport. La temporada pasada había alcanzado el campeonato con un Ford, demostrando su versatilidad y vigencia.
La definición fue milimétrica. Rossi y Emmanuel Pérez Bravo terminaron igualados en puntos y también en victorias y segundos puestos. La diferencia decisiva apareció recién en el detalle fino del reglamento: Rossi tenía un cuarto puesto en finales, registro que su rival no había logrado, lo que inclinó la balanza a favor del “Gato”.
A lo largo del año, Rossi consiguió dos triunfos clave: el primero en la cuarta fecha en La Plata y el segundo en Concordia, en la quinta jornada. A pesar de llegar a la última carrera con 16 unidades de desventaja respecto al “Tiki”, su rendimiento del fin de semana fue impecable: clasificó segundo y ganó la serie más rápida bajo la lluvia, lo que le otorgó la mejor posición de largada.
La final comenzó con tensión. En la primera vuelta, Pérez Bravo perdió varias posiciones tras un toque con Oscar Sánchez, incidente que también envió a cinco autos al pasto. Poco después, Alan Guevara volvió a involucrarse en un roce con Sánchez, acción que derivó en una penalización de quince segundos y, más tarde, en su exclusión por otro incidente técnico. Ese segundo puesto heredado parecía reencaminar a Pérez Bravo, pero sobre el cierre sufrió problemas en la caja cuando intentaba atacar.
Con el auto de seguridad en pista durante las últimas vueltas, Rossi administró la ventaja sin sobresaltos y cruzó la meta para sellar un nuevo capítulo en su carrera deportiva: bicampeón de la Clase A, ahora con dos marcas distintas y una definición que será recordada por su paridad extrema.
