En una definición cargada de suspenso y golpes de escena, el binomio Bava-Caggiano aprovechó errores ajenos y un cierre dramático para quedarse con el campeonato de la Clase B, en una final que tuvo múltiples líderes y cambios constantes en la lucha por el título
En una definición cargada de emociones y cambios permanentes en el liderazgo del campeonato, el binomio integrado por Carli Bava y Roni Caggiano logró quedarse con la corona de la Clase B del Procar 4000, concretando un cierre de temporada que tuvo de todo. La victoria en pista quedó en manos de Gastón Crusitta, pero el festejo mayor fue para la dupla de la Dodge del José C. Paz Racing, que construyó un campeonato firme y supo aprovechar el caos de las últimas vueltas.
La final comenzó con Nereo Queijeiro compartiendo la primera fila con Santiago Pasquale, aunque este último abandonó de manera prematura por una falla de motor, dejando el camino libre para que Queijeiro se escapara. Detrás, Germán Pietranera, que había partido quinto, se acomodaba tercero y, con ese resultado parcial, alcanzaba la punta del torneo.
Todo cambió cuando Pietranera sufrió la pinchadura de un neumático y debió pasar por boxes a mitad de carrera. Con su retraso, el campeonato volvía a quedar en manos del binomio Queijeiro–Ludueña, que además mantenía una diferencia sólida al frente.
Pero el destino tenía preparado un giro más: a dos vueltas del final, la Dodge del líder se quedó sin motor y debió abandonar. Esa inesperada rotura abrió la pelea por el título y le permitió a Carli Bava avanzar primero al tercer lugar y luego al segundo, tras un incidente que relegó a Adrián Tonietti. Desde ahí, solo tuvo que administrar los metros finales hacia un campeonato que parecía imposible minutos antes.
El binomio campeón cosechó dos triunfos en el año (La Plata y Concepción del Uruguay). Para Bava, significa repetir la corona obtenida en 2022; para Caggiano, es un nuevo título luego del alcanzado como piloto titular en 2020.
La final concluyó con Gastón Crusitta como ganador, seguido por Bava y Martín Fuentes. En la Copa Máster, la consagración quedó para Jorge Gargaglione, quinto en la general. En paralelo, en el Procar 2000, el triunfo fue de Luciano Fortunato, escoltado por Fabian Gruccio y Juan Manuel Mitidieri, mientras que el campeonato había quedado definido previamente en favor de Martín Gruccio.
